Traducción jurada de impuestos y declaración de la renta
La traducción jurada de documentos fiscales es la traducción oficial de su declaración de la renta, certificados de la Agencia Tributaria, retenciones o cuentas anuales, firmada y sellada por un traductor jurado nombrado por el MAEC. Es lo que le van a pedir cuando tenga que acreditar sus ingresos o su residencia fiscal fuera de España — al pedir una hipoteca, tramitar un visado o aplicar un convenio de doble imposición. Traducimos en 39 idiomas, con presupuesto cerrado, con confidencialidad garantizada.
Presupuesto gratuito y sin compromiso · Última actualización: agosto de 2026
- Traductores nombrados por el MAEC
- Confidencialidad garantizada
- Más de 400 reseñas en Google
- Terminología fiscal y contable
¿Para qué le piden la traducción jurada de sus impuestos?
Casi nunca es un capricho burocrático: hay un organismo o una entidad al otro lado que necesita leer sus cifras y fiarse de ellas. Estos son los cuatro escenarios que más nos llegan. Elija el suyo y verá qué documentos suelen exigirle.
Comprar vivienda o pedir financiación en el extranjero
El banco extranjero no conoce el sistema fiscal español y solo aprueba la operación si puede verificar sus ingresos con documentos oficiales. Al no estar en su idioma, exige la traducción jurada para incorporarlos al expediente de riesgos.
- Declaración de la renta de los últimos ejercicios
- Certificado de retenciones o nóminas
- Certificado de estar al corriente con Hacienda
Visados, permisos de residencia y reagrupación
Los consulados y las oficinas de extranjería piden pruebas de medios económicos suficientes. La declaración de la renta es la prueba más sólida que existe, y debe presentarse traducida oficialmente al idioma del país de destino.
- IRPF completo como prueba de solvencia
- Certificado de residencia fiscal emitido por la AEAT
- A menudo junto a antecedentes penales y certificados civiles
Evitar tributar dos veces por los mismos ingresos
Si vive o trabaja entre dos países, los convenios de doble imposición permiten que sus rentas no se graven dos veces — pero cada administración exige que usted acredite ante ella lo que ya ha declarado en la otra, con documentos traducidos oficialmente.
- Certificado de residencia fiscal a efectos de convenio
- Justificantes de impuestos pagados en el otro país
- Declaraciones de no residentes y certificados de retenciones
Operaciones societarias, concursos y auditorías
Cuando su empresa se presenta a un concurso público fuera, abre filial o pasa una auditoría internacional, la documentación fiscal y contable forma parte del expediente y se exige traducida por traductor jurado.
- Impuesto de sociedades y cuentas anuales
- Declaraciones de IVA y libros registro
- Certificados de estar al corriente con Hacienda y Seguridad Social
Documentos fiscales que traducimos
Desplegue cada uno para ver qué incluye y en qué se fija el traductor jurado. Si el suyo no aparece, envíelo igualmente: la mayoría de documentos de la Agencia Tributaria siguen la misma lógica de traducción.
Declaración de la renta (IRPF)
El documento estrella: acredita sus ingresos anuales ante bancos, consulados y administraciones extranjeras. Se traduce íntegro, con todas sus casillas, epígrafes y el resultado de la liquidación. El traductor mantiene la nomenclatura oficial española y añade la explicación necesaria para que el organismo de destino entienda a qué corresponde cada concepto.
Certificado de residencia fiscal
Emitido por la Agencia Tributaria, acredita en qué país tributa usted. Es la pieza clave para aplicar un convenio de doble imposición y evitar pagar dos veces por los mismos ingresos. Existen dos variantes —el certificado general y el emitido específicamente «a efectos de convenio»—, y no siempre valen igual: confirme cuál le piden antes de encargar la traducción.
Impuesto de sociedades y cuentas anuales
Balance, cuenta de resultados y memoria, junto con la liquidación del impuesto. Los piden matrices extranjeras, inversores, auditores y mesas de contratación. Aquí la precisión terminológica es crítica: una partida contable mal traducida cambia la lectura de las cifras. Si además necesita presentarlas ante un registro extranjero, vea nuestra página de documentos mercantiles.
Certificados de retenciones e ingresos a cuenta
El resumen de lo que le ha retenido su pagador durante el ejercicio. Junto con las nóminas, es la prueba de ingresos que piden los bancos extranjeros cuando la declaración de la renta por sí sola no cubre el periodo completo o usted acaba de cambiar de trabajo.
Declaraciones de no residentes y modelos informativos
Si tiene inmuebles o rentas en España sin residir aquí —o al revés—, las declaraciones de no residentes y los modelos informativos sobre bienes en el extranjero forman parte del expediente que revisan ambas administraciones. Se traducen con el mismo rigor que la renta, respetando la denominación oficial de cada modelo.
Requerimientos, actas de inspección y resoluciones
Cuando hay un procedimiento abierto con dos administraciones implicadas, los requerimientos, actas y resoluciones se aportan traducidos. Son documentos con plazos estrictos, así que indíquenos la fecha límite al pedir presupuesto y organizamos el encargo para llegar a tiempo.
Sus cifras no salen de aquí. Una declaración de la renta contiene lo más sensible que tiene una persona o una empresa: ingresos, patrimonio, cargas familiares, cuentas. Sus documentos no se ceden a terceros y se usan exclusivamente para elaborar el presupuesto y la traducción. Solo acceden a ellos el gestor del encargo y el traductor jurado asignado, sujeto al deber de confidencialidad propio de su nombramiento.
Cómo pedir la traducción jurada de sus documentos fiscales
Sin desplazamientos y sin entregar originales: trabajamos sobre el documento digitalizado y usted recibe una traducción con plena validez legal.
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Envíe sus documentos
En PDF o foto de alta calidad por el formulario de presupuesto, por correo o por WhatsApp, indicando el idioma de destino y el país donde va a presentarlos.
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Reciba su presupuesto cerrado
Precio cerrado por documento y plazo por escrito. Si tiene una fecha límite —una firma, un plazo de alegaciones—, indíquelo y la tenemos en cuenta.
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Su traducción, lista para presentar
En PDF con firma electrónica, válido en cualquier sede electrónica, y en papel por mensajería o recogida en Adeje, Sevilla o Málaga.
Por qué no vale una traducción normal. Las administraciones tributarias, los bancos y los consulados solo aceptan traducciones con la firma, el sello y el número de habilitación de un traductor jurado nombrado por el MAEC. En materia fiscal esto pesa aún más: una cifra o un epígrafe mal traducidos pueden cambiar el sentido de una liquidación. Las traducciones al inglés las firma nuestra traductora en plantilla, nombrada por el MAEC.
Preguntas frecuentes sobre la traducción de impuestos
¿Cuánto cuesta traducir una declaración de la renta?
Depende de la extensión real del documento: una renta sencilla ocupa pocas páginas, y una con actividad económica o inmuebles se alarga bastante. La tarifa parte de presupuesto cerrado y siempre recibirá un presupuesto cerrado por documento antes de decidir, sin compromiso.
¿Hay que traducir la declaración entera o basta un resumen?
Entera. La traducción jurada es por definición íntegra y fiel: incluye todas las páginas, casillas y anexos del documento tal como los emitió la Administración. Un resumen o un extracto no tiene validez oficial, y el organismo lo devolverá.
¿Necesito además la apostilla de La Haya?
A veces sí. Si el país de destino exige acreditar que el documento español es auténtico, antes de traducir habrá que apostillarlo — y el orden correcto es apostillar primero y traducir después, para que la apostilla quede también traducida. Podemos gestionarle las dos cosas en un único encargo.
¿Cómo garantizan la confidencialidad de mis datos fiscales?
Sus documentos no se ceden a terceros y se emplean solo para el presupuesto y la traducción. Acceden a ellos únicamente el gestor del encargo y el traductor jurado asignado, que está sujeto al deber de confidencialidad inherente a su nombramiento oficial.
¿Sirve para aplicar un convenio de doble imposición?
Sí: es precisamente uno de los usos más habituales. Para acogerse a un convenio suele hacer falta el certificado de residencia fiscal y los justificantes de impuestos pagados, traducidos oficialmente. Compruebe en la Agencia Tributaria qué modalidad de certificado le corresponde antes de encargarlo.
¿Cuánto tardan en entregarla?
Depende del volumen: los documentos fiscales suelen ser más extensos que un certificado civil, así que el plazo se confirma por escrito en el presupuesto una vez vemos las páginas reales. Si tiene una fecha límite, dígalo al pedirlo: contamos con servicio urgente.