Traducción jurada del contrato de arrendamiento
La traducción jurada del contrato de arrendamiento es la traducción oficial de su contrato de alquiler — de vivienda, temporada o local —, firmada y sellada por un traductor jurado nombrado por el MAEC. La piden consulados y extranjería para acreditar vivienda en visados y residencia, y bancos, aseguradoras y juzgados cuando el alquiler entra en un expediente en otro idioma. Traducimos contratos en 39 idiomas, con presupuesto cerrado, con entrega en la fecha acordada.
Presupuesto gratuito y sin compromiso · Última actualización: agosto de 2026
- Traductores nombrados por el MAEC
- Fecha de entrega por escrito
- Más de 400 reseñas en Google
- Terminología contractual precisa
Las cláusulas donde no cabe la aproximación
Un contrato de alquiler es terminología jurídica concentrada: cada término tiene efectos. En la traducción jurada cuidamos especialmente:
- Renta y actualización: importes, índices de revisión y forma de pago, trasladados sin ambigüedad.
- Fianza y garantías: fianza legal, depósitos y avales — conceptos que cambian de régimen entre países.
- Duración y prórrogas: plazos, prórrogas obligatorias y preavisos, con las referencias legales exactas.
- Resolución y desistimiento: causas de terminación e indemnizaciones, la parte que más se litiga.
¿Quién necesita el contrato de alquiler traducido?
Las dos partes del contrato — por motivos distintos:
El inquilino extranjero
Para visados y residencia — nómada digital, no lucrativa, estudios — que exigen acreditar alojamiento en España; para abrir cuenta bancaria, escolarizar a los hijos o justificar domicilio ante su propio país. El contrato viaja traducido al idioma del consulado.
El propietario con inquilino o inmueble fuera
Para declarar las rentas ante otra administración, reclamar impagos en un juzgado extranjero o aportar el contrato a su aseguradora. Y si el alquiler se firma mediante poder notarial otorgado fuera, ese poder también se traduce.
El marco legal viaja con el contrato. Los alquileres de vivienda en España se rigen por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), y sus figuras — fianza legal, prórroga obligatoria, desistimiento — no siempre tienen equivalente exacto en otros ordenamientos. La traducción jurada las traslada con nota del traductor cuando hace falta, para que el organismo de destino entienda exactamente qué régimen aplica. Ese matiz es el que separa una traducción correcta de una que genera preguntas.
Así traducimos su contrato de alquiler
Sobre el contrato firmado y digitalizado, con los anexos que su trámite necesite.
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Envíe su contrato
En PDF o foto de alta calidad — con los anexos si el trámite los pide — por el formulario de presupuesto, por correo o por WhatsApp, indicando el idioma y el país de destino.
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Reciba su presupuesto cerrado
Precio cerrado por documento, sin compromiso. Un contrato estándar de vivienda se presupuesta en minutos. El traductor jurado empieza cuando usted confirma.
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Su traducción, en la fecha acordada
La recibe en PDF con firma electrónica — válido para presentar en sedes electrónicas — y, si la necesita en papel, por mensajería o recogiéndola en Adeje, Sevilla o Málaga.
¿Por qué jurada y no una traducción normal? Porque los consulados, extranjería, los bancos y los juzgados solo aceptan traducciones con la firma, el sello y el número de habilitación de un traductor jurado nombrado por el MAEC. Una traducción simple, por correcta que sea, no tiene valor oficial: el expediente se devuelve y el trámite vuelve a empezar. Las traducciones al inglés las firma nuestra traductora en plantilla, nombrada por el MAEC.
Preguntas frecuentes sobre la traducción del contrato de alquiler
¿Cuánto cuesta traducir un contrato de arrendamiento?
Depende de la extensión: un contrato de vivienda tipo ocupa pocas páginas y es de las traducciones más asequibles; los contratos de local con anexos suman más. La tarifa parte de presupuesto cerrado y siempre recibirá un precio cerrado por documento antes de decidir, sin compromiso.
¿Sirve para el visado de nómada digital o la residencia no lucrativa?
Sí: acreditar alojamiento en España es requisito habitual de esos visados, y el contrato de arrendamiento traducido al idioma del consulado es la prueba estándar — a menudo junto al empadronamiento. Confirme en su consulado si además piden una vigencia mínima del contrato.
¿Hay que traducir el contrato entero o valen solo unas cláusulas?
Entero: la traducción jurada es por definición íntegra y fiel, con todas las cláusulas, anexos incluidos si se aportan. Un extracto no tiene validez oficial. Lo que sí puede hacer es aportar solo el documento principal sin anexos, si el organismo lo admite — díganos el trámite y ajustamos el encargo.
¿Traducen también contratos extranjeros para usarlos en España?
Sí, es el caso inverso: contratos de alquiler firmados en otro país que se aportan a juzgados, aseguradoras o expedientes de extranjería españoles. Se traducen al español con la misma terminología contractual precisa — renta, fianza, duración, resolución — que en el sentido contrario.
¿Necesito apostilla en el contrato de arrendamiento?
Normalmente no: es un documento privado y la mayoría de organismos acepta la traducción jurada sin más. Solo si un organismo exige acreditar la autenticidad de las firmas habrá que legitimarlas ante notario y, en su caso, apostillar — primero la apostilla, después la traducción. Díganos el destino y le confirmamos si le aplicará.
¿En qué formato recibiré la traducción?
En PDF con la firma electrónica del traductor jurado, con la misma validez legal que el papel, y opcionalmente en papel por mensajería a cualquier punto de España o con recogida en nuestras oficinas de Adeje, Sevilla y Málaga.